Taberna El Sur de Huertas: tapas auténticas en Madrid

Un rincón histórico en el Barrio de las Letras

Taberna El Sur de Huertas se ubica en la mítica Calle de Huertas, en pleno Barrio de las Letras de Madrid. Este local tradicional evoca la esencia de las viejas tabernas madrileñas, ofreciendo un refugio acogedor junto a espacios culturales como el Museo del Prado o el Teatro Español. La fachada de la taberna, con su letrero clásico, invita a entrar tras un paseo por las calles aledañas. Nos sorprendió su ambiente desenfadado pero auténtico: aquí conviven turistas y vecinos, disfrutando sin prisa de tapas y vinos.

El establecimiento destaca por su atmósfera cálida y sin pretensiones. En horas pico puede llenarse de gente, generando un bullicio agradable que anima la velada. Aunque en fines de semana suele formarse cola (es aconsejable reservar), encontramos que el personal atiende con amabilidad incluso en los momentos más concurridos. La decoración, con mesas de madera y posters españoles en la pared, refuerza esa sensación de “estar como en casa” en el corazón de Madrid.


Ambiente y servicio

El Sur de Huertas cuida los detalles de servicio y hospitalidad. Muchos comensales destacan el trato cercano y profesional del equipo: al entrar siempre recibimos una sonrisa y algún saludo como “¡buenas noches!” que invita a quedarse. Gran parte de la plantilla es venezolana, lo que aporta un estilo cálido y atento al servicio. Además, el menú está disponible en español e inglés, facilitando el pedido a extranjeros. Si bien el local es compacto, ofrece varios rincones donde conversar tranquilamente –incluso alguna sala baja y un curioso pasillo– lo que lo hace perfecto para cenas con amigos o familias.

Por otro lado, cabe mencionar algunos retos para el servicio. En varias reseñas se apunta que, si el grupo es grande, los platos llegan «en tandas»: a veces nos sirvieron todos los segundos a la vez en lugar de escalonarlos, lo que rompió la fluidez de la cena. También hay quien ha tenido que esperar un poco para sentarse al llegar sin reserva, aunque la cola suele moverse rápido. En general, el ambiente es informal y ruidoso en sus mejores horas, algo a tener en cuenta si prefieres conversaciones íntimas. En resumen, el servicio es cordial y profesional, aunque en la hora punta se nota la presión por atender a tanta gente, tal y como confirmamos varios clientes satisfechos.


Cocina casera con sabor sureño

La carta de Taberna El Sur de Huertas rebosa platos tradicionales españoles con toques mediterráneos. Nos impresionó su filosofía de “gastronomía casera, sabrosa y asequible”. La oferta abarca desde tapas clásicas (patatas bravas, croquetas de jamón o boletus, pimientos de padrón) hasta raciones abundantes (paellas, risottos, guisos). Un detalle práctico es que permiten pedir muchas raciones «medias», por si quieres probar más cosas sin llenarte.

Entre lo que probamos –y recomendaríamos– destacan varios platos:

  • Paella de mariscos: Sabrosa y bien cocida, como la describen clientes que aseguran haber probado “una de las mejores paellas del viaje”. Viene con buen trozo de pescado, mejillones y langostinos, todo condimentado con limón, a un precio muy razonable.

  • Risotto de gambas: Cremoso y lleno de sabor a mar, uno de los favoritos del local. Varios usuarios admiten que repetirían risotto “una y otra vez” por su calidad. Lo hemos probado y coincide con las opiniones: su textura es mantequillosa, con las gambas jugosas.

  • Chipirones a la plancha: Delicados y tiernos, acompañados de verduras salteadas. La carta los ofrece “a la plancha” y muchos clientes elogian que llegan en su punto. Vienen con salsa alioli casera para mojar.

  • Empanadas caseras: Un entrante generoso, relleno de carne o pollo especiado. Nos encantaron tanto que, como otro comensal, podemos decir que resultaron “exceptionales”.

  • Croquetas de jamón/boletus: Suaves y rebosantes de bechamel, se recomiendan mucho. Un cliente incluso valoró la musaka (moussaka griega) que ofrece el local como “ideal”, confirmando la variedad sureña de la casa.

  • Pimientos de Padrón: Clásicos de la casa: tiernos y ligeramente achilados. A pesar de su sencillez, varios comensales sugieren pedirlos como entrante.

  • Postres caseros: La tarta de queso con dulce de leche y la tarta de chocolate son sabrosas y muy solicitadas (nos ofrecieron chupitos de crema de orujo al terminar, detalle popular entre usuarios).

Además, la carta incluye opciones veganas o vegetarianas (risotto de boletus, hamburguesa veggie) y algún guiño internacional (como un pollo al curry muy aplaudido por un visitante francés). La variedad es amplia y los precios sorprenden por ser “asequibles para Madrid centro”. Para acompañar, no te pierdas la sangría de la casa: es de color rojo intenso, con frutas frescas y un punto dulce muy apreciado (unos la describen como “la mejor de Madrid”). También ofrecen una cuidada selección de vinos y cervezas españolas.


Platos destacados

  • Paella de mariscos (muy alabada por su sabor y punto de cocción).

  • Risotto (especialmente de gambas o champiñones), cremoso y lleno de sabor.

  • Ropa vieja, chipirones, croquetas y empanadas caseras, los platos más repetidos por los clientes satisfechos.

  • Patatas bravas y pimientos de padrón, como entrantes clásicos.


Opiniones de clientes: lo bueno y lo a mejorar

Las reseñas de Google, TripAdvisor y otros sitios coinciden en alabar la relación calidad-precio y el servicio amable. Muchos clientes destacan la calidad de los platos comparada con el precio (calificándolo como “muy bueno en relación calidad-precio”). El ambiente relajado y el trato cercano son constantes en las valoraciones positivas. No es raro leer que «volveríamos sin duda» o que «fue una sorpresa excelente» volver al día siguiente, tal como confesó una persona muy satisfecha.

Sin embargo, también aparecen comentarios constructivos que podemos interpretar como puntos a mejorar. Por ejemplo, algunos han notado detalles en el servicio:

  • Timing de los platos: A veces sirven varios platos principales al mismo tiempo, lo que descoloca el ritmo de la comida. Un cliente comentó que “lo ideal hubiera sido primero un plato y luego el segundo” para disfrutar cada uno mejor. Recomendamos indicar al camarero si prefieres los platos escalonados.

  • Consistencia de recetas: En ocasiones se menciona que ciertas salsas o componentes cambian de un día a otro (se comenta que las patatas bravas o los huevos de algunos platos “no impresionaron” o incluso resultaron algo duros en una visita). Esto refleja que el local cocina mucho día a día, y algo puede variar según el cocinero. En general, la mayoría quedó satisfecha, pero es posible que algún ingrediente no llegue siempre al mismo estándar.

  • Capacidad y espera: En las horas punta puede ser ruidoso y lleno. Hay quien indica que, al ir solo, lo sentaron junto a la entrada y sintió corrientes frías, o que tuvieron que esperar cola para entrar. Vale la pena reservar antes, especialmente fines de semana.

  • Atención a grupos grandes: Un par de familias sugirieron que, al no compartir todos los platos, prefirieron que los sirviesen simultáneamente. Indicar este detalle al pedir puede evitar malentendidos.

A pesar de estos puntos, la impresión general es muy positiva. La mayoría de comensales recalca que las porciones son generosas, la comida casera y sabrosa, y el personal servicial. Entre las críticas más duras que vimos, algunas hablaban de una paella en un día poco afortunado (“poca hecha y muy salada”) o de que ciertos platos no destacaron como en otros viajes. No obstante, tales opiniones negativas son puntuales; múltiples clientes repitieron visita o agendan volver en sus próximas estancias en Madrid.


Consejos para la visita

  • Reserva con antelación. En fines de semana y días festivos suele llenarse. En TripAdvisor se advierte que “hay cola a la entrada, mejor reservar”.

  • Planifica compartir. Los platillos son grandes. Considera pedir medias raciones o compartir varios platos para probar más especialidades sin llenarte rápido.

  • Disfruta despacio. El Sur de Huertas invita a ir sin prisas. Tómate tu tiempo para picotear, charlar y pedir entre plato y plato. Así evitarás la sensación de “llamar y comer rápidamente”.

  • Pide recomendaciones. El personal suele ser amable y conoce el menú a fondo: si dudas, pregunta por los “favoritos de la casa” o por la especial del día. Algunos camareros son muy atentos (nos atendió un Victor muy servicial, como mencionan clientes).

  • Prueba la sangría y los postres. No es obligatorio, pero muchos visitantes insisten en pedir la sangría casera y un postre al final, pues suele ser un broche delicioso.

En definitiva, Taberna El Sur de Huertas ofrece una experiencia de cocina tradicional y genuina en un entorno auténtico o castizo. Quienes valoran la cocina casera, las raciones generosas y un trato desenfadado encontrarán aquí un lugar de confianza. Esta guía refleja lo mejor y lo que conviene tener en cuenta antes de ir: un local con encanto, reconocido por la clientela tanto por sus especialidades (paella, risotto, tapas) como por su ambiente acogedor, al que solo le falta pulir algunos detalles logísticos en momentos muy concurridos. ¡Buen provecho y felices paseos gastronómicos por Huertas!

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