Botín: El Restautante Más Antiguo Del Mundo, Está En Madrid

Ubicado en la Calle Cuchilleros junto a la Plaza Mayor, el Restaurante Botín (oficialmente Sobrino del fundador) es una leyenda viva de la gastronomía. Fundado en 1725 por Jean Botín y su esposa (tal como certifica Guinness World Records), este local familiar conserva en su edificio original de 1590 un horno de leña encendido ininterrumpidamente desde el siglo XVIII. Los González, propietarios desde el siglo XX, cuidan la tradición castellana: famosos platos como el cochinillo asado o la sopa de ajo se cocinan según recetas centenarias y aparecen mencionados en obras literarias (Hemingway, Galdós). Aunque hoy en día Botín atiende a turistas y locales, su encanto histórico —techo de vigas de madera, ladrillos expuestos y vajilla tradicional— transporta a otra época.


La fachada de madera tallada y ventanales de Botín invita a explorar su interior rústico y acogedor. La señalización “Restaurante Botín” junto al número 17 en la puerta (Calle Cuchilleros) recuerda su ubicación exacta, a pasos de la Plaza Mayor. Al entrar, se respira el aire de siglos pasados: paredes con azulejos antiguos, decoración castiza y un horno centenario encendido, símbolos de su herencia culinaria.


Menú y platos destacados

La carta de Botín ofrece cocina castellana tradicional. El menú clásico incluye asados al horno de leña (cochinillo, cordero, pollo) y guisos madrileños. Entre los platos emblemáticos están:

  • Cochinillo asado (bebé de cerdo a la segoviana) – La especialidad icónica del restaurante, tierno por dentro y crujiente por fuera.

  • Cordero lechal asado – Delicioso cordero pequeño cocinado con la misma maestría.

  • Sopa de ajo – Tradicional caldo con huevo poché, ajo y pimentón, perfecto para empezar.

  • Callos a la madrileña – Guiso de tripas sabroso, muy valorado en las críticas.

  • Jamón ibérico de bellota – Cortado al momento, de calidad premium.

El cochinillo es excelente, y también se puede elogiar la tarta de queso (cheesecake vasco) que cierra la comida. No hacen falta otros postres caseros ni guarniciones tradicionales (croquetas, ensaladilla rusa, etc.). El precio medio ronda los 40-50€ por persona, considerando un plato principal con bebida. El cochinillo y el cordero cuestan alrededor de 32€ cada uno. Además, ofrecen menú infantil y opciones para compartir.


Puntos fuertes este histórico restaurante

 

  • Historia y ambiente únicos: “Ambiente histórico y encantador”, con decoración tradicional y magia de antaño.

  • Comida sabrosa y tradicional: “Comida extraordinaria y deliciosa”; Destacan el cochinillo, sopas y carnes. Alguien comentó que “el servicio, la atención… todo me pareció excelente. Una cena inolvidable”.

  • Servicio atento: Muchos mencionan una atención amable: “La calidad de la atención y la comida”; “Excelente servicio y alimentos”. El equipo de sala suele ser profesional y conocedor del menú.

  • Entretenimiento en vivo: Algunas noches hay música en directo, que contribuye a una atmósfera animada.

Los platos recomendados incluyen cochinillo, cordero y los clásicos castizos mencionados. La experiencia de reservar o comer frente al horno de leña (visita sorpresa a la cocina) es también muy valorada.


Áreas de mejora y consejos

Aunque Botín es célebre, no todo es perfecto: algunas reseñas señalan aspectos a mejorar, sin detrimento global del restaurante. Por ejemplo:

  • Precio y relación cantidad-calidad: Algunos clientes consideran que ciertos platos tienen precios elevados. Un visitante señaló que el cordero “fue muy escaso y no era barato” para lo que ofrecía. Otro comentó que la ensaladilla rusa estaba “muy sencilla, nada del otro mundo”. Es decir, algunas tapas/pocas guarniciones podrían mejorarse o ajustarse en cantidad.

  • Ambiente muy turístico: En días de alta afluencia el local se llena de turistas (algunos lo llaman “guirilandia”), lo que puede restarle autenticidad. Un cliente bromeó: “aunque a veces es demasiado guirilandia, aún cuidan los detalles y la tradición”. Vale la pena reservar con antelación y elegir días de menor afluencia si buscas tranquilidad.

  • Servicio muy formal: Pese a ser cordial, en ocasiones el servicio puede sentirse algo protocolario o apresurado en hora punta. También se menciona algún cobro de propina algo insistente al traer la cuenta. En general, conviene disfrutar sin prisas y tomar la actitud de ocio por la que el restaurante es famoso.

Consejos prácticos: Reserva online para asegurarte una mesa, especialmente fines de semana. Planea un presupuesto de 40–60€ por persona (bebidas incluidas). Para grupos o celebraciones, Botín ofrece comedor privado. No olvides llegar con apetito: ¡dejar sitio para la legendaria tarta de queso!


Conclusión

Tras vivir la experiencia en Botín, reconozco su valor histórico y gastronómico en Madrid. Comer en su horno centenario y sentir la historia (desde Goya hasta Tarantino han pasado por aquí) es tan importante como el propio menú. Los puntos fuertes (autenticidad, platos emblemáticos, buen servicio) superan las pequeñas carencias (ambiente muy lleno, precio alto en algunos platos). En definitiva, Botín cumple las expectativas de quienes buscan un pedazo de historia con excelente comida típica. Como guía de restaurantes, recomiendo a locales y turistas dar prioridad a esta joya castiza, valorando tanto su leyenda (restaurante más antiguo del mundo) como sus reseñas actuales que hablan de una experiencia culmen en Madrid.

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