Receta de Cazuelita de Pepe Filloa
Ingredientes (Para 4 personas)
Para las filloas:
- 250 ml de leche entera (o caldo de cocido si buscas la versión más tradicional).
- 2 huevos de corral.
- 150 g de harina de trigo.
- Una pizca de sal.
- Un trozo de tocino de cerdo (para untar la sartén).
Para el relleno y la cazuelita:
- 300 g de carne de ternera picada (preferiblemente de la Sierra de Guadarrama o ternera gallega).
- 100 g de chorizo asturiano o gallego de calidad, picado finamente.
- 1 cebolla blanca grande picada.
- 2 dientes de ajo.
- 100 ml de tomate frito casero.
- 150 g de queso tetilla o queso de Arzúa-Ulloa (para gratinar).
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- Sal, pimienta y una pizca de orégano.
Preparación
- Elaboración del «Amoado» (Masa de las filloas): En un bol, bate los huevos con la leche y una pizca de sal. Añade la harina tamizada poco a poco mientras bates hasta obtener una mezcla líquida y sin grumos. Deja reposar al menos 30 minutos.
- Hacer las filloas: Calienta una sartén amplia y úntala con el tocino pinchado en un tenedor (o un poco de AOVE). Vierte un poco de masa, moviendo la sartén para que quede una capa casi transparente. Cuando los bordes se despeguen, dales la vuelta con los dedos. Reserva.
- El sofrito de Pepe: En una sartén con AOVE, sofríe la cebolla y el ajo. Cuando estén transparentes, añade el chorizo para que suelte su grasa. Incorpora la carne picada, salpimenta y cocina hasta que esté dorada. Añade el tomate y el orégano, dejando reducir unos minutos.
- Montaje de la cazuelita: Precalienta el horno a 200°C. Rellena cada filloa con el guiso de carne y enróllalas. Coloca los rollitos en una cazuela de barro individual.
- El toque final: Cubre generosamente con trozos de queso tetilla. Hornea durante 5-8 minutos hasta que el queso se funda y burbujee, creando una costra dorada.
Información Nutricional (Por porción)
- Calorías 540 kcal
- Grasas 32g
- Proteínas 28g
- Carbohidratos 35g
- Calcio 180 mg
Historia y Origen: El Legado de la Aldea
La Cazuelita de Pepe Filloa no es solo una receta; es un homenaje a la cocina de aprovechamiento. Las filloas, parientes cercanas de los crêpes franceses pero mucho más finas y delicadas, son el alma de las fiestas populares en Galicia, especialmente durante el Entroido (Carnaval). Originalmente, se hacían con sangre de cerdo durante la matanza o con el caldo sobrante del cocido, lo que les confería un sabor salado único.
El nombre de esta variante, la «Cazuelita de Pepe», surge de la tradición de los mesones familiares donde el «patriarca» de la cocina decidía dar un paso más allá. En lugar de servir la filloa sola o con azúcar, se buscaba convertirla en un plato contundente que pudiera servirse individualmente en cazuelas de barro, manteniendo el calor del fuego de leña. Es una receta que habla de inviernos largos, de humo de chimenea y de la generosidad gallega que nunca deja a un invitado con hambre.
Los Secretos para una Cazuelita de Pepe Filloa Inolvidable
Para que tu Cazuelita de Pepe Filloa destaque sobre cualquier otra versión, hay detalles que marcan la diferencia entre un plato correcto y una experiencia religiosa.
La Importancia del Queso
El queso no es un simple acompañamiento. Al usar un queso con Denominación de Origen como el Arzúa-Ulloa, estamos aportando una textura elástica y un sabor a leche fresca que equilibra la potencia del chorizo. Este queso se funde a temperaturas más bajas, evitando que la filloa se seque en el horno mientras esperamos que el gratinado esté listo.
El Caldo vs. La Leche
Si quieres la experiencia auténtica de los montes gallegos, sustituye la leche de la masa por el caldo resultante de cocer un buen lacón con grelos. Este líquido, conocido como «caldo de gloria», aporta una profundidad de sabor que hace que la Cazuelita de Pepe Filloa sea más intensa y menos dulce, ideal para el relleno cárnico.
Beneficios y Propiedades: Más que un Capricho
A pesar de ser un plato contundente, la Cazuelita de Pepe Filloa aporta beneficios interesantes si seleccionamos ingredientes de calidad:
- Proteína de alta disponibilidad: La combinación de ternera y huevo ofrece todos los aminoácidos esenciales para la recuperación muscular.
- Hierro y Vitaminas: El chorizo (si es artesanal y rico en pimentón) aporta antioxidantes y hierro, mientras que la cebolla y el ajo del sofrito actúan como antibióticos naturales y protectores cardiovasculares.
- Energía duradera: Los hidratos de carbono de la harina de trigo, cocinados sin exceso de grasa en la masa, proporcionan energía de liberación lenta, perfecta para un día de turismo activo.
Variaciones Creativas para Paladares Exigentes
La versatilidad de la Cazuelita de Pepe Filloa permite que experimentes en casa según la temporada:
- Versión del Mar: Sustituye la carne por un picadillo de gambas, mejillones de las Rías Baixas y una suave bechamel de marisco. En lugar de queso tetilla, usa un poco de pan rallado con perejil para un toque crujiente.
- Opción Vegetariana: Rellena las filloas con un salteado de grelos, setas de cardo y piñones. El contraste amargo del grelo con la cremosidad del queso es espectacular.
- El Toque Gourmet: Añade unas lascas de trufa negra sobre el queso justo antes de meter la cazuelita al horno. El aroma que desprenderá al romperse la costra de queso será inolvidable.
¿Dónde disfrutar de la mejor Cazuelita de Pepe Filloa?
Si eres turista y visitas el noroeste de España, busca los furaivos o las tabernas de piedra antiguas. La Cazuelita de Pepe Filloa suele aparecer como sugerencia del día fuera de carta. Es un plato que requiere tiempo y cariño, por lo que encontrarlo en un menú es señal de que estás en un lugar donde la cocina se respeta.
Para los locales, preparar este plato en una reunión familiar es sinónimo de afecto. No hay nada más satisfactorio que ver salir del horno cuatro o cinco cazuelitas de barro burbujeantes, listas para ser devoradas con un buen pan de centeno al lado para no dejar ni gota de la salsa.
Consejos de Emplatado y Maridaje
Como expertos en gastronomía, recomendamos servir la Cazuelita de Pepe Filloa directamente en el barro donde se horneó. El barro mantiene la temperatura y aporta esa estética rústica que tanto nos gusta.
En cuanto al maridaje, un plato con tanta personalidad necesita un vino a la altura. Un tinto Mencía de la Ribeira Sacra es el compañero ideal. Sus notas de frutas rojas y su paso ligero compensan la grasa del queso y el chorizo, limpiando el paladar en cada sorbo. Si prefieres blanco, opta por un Godello con crianza en lías, cuya estructura aguantará perfectamente el peso del guiso de carne.
Conclusión: El placer de las cosas bien hechas
La Cazuelita de Pepe Filloa es un viaje a las raíces, una muestra de que con ingredientes básicos podemos crear alta cocina emocional. Es un plato que une generaciones: desde el abuelo que recuerda las matanzas de antaño hasta el niño que disfruta del queso fundido estirándose en su tenedor.
¿Estás listo para convertirte en el anfitrión estrella de este fin de semana? Sigue nuestros pasos, respeta los tiempos del «amoado» y no escatimes en la calidad del queso. El resultado será una explosión de sabor gallego en tu mesa.
¿Te ha fascinado esta receta? No dejes que se quede solo en la pantalla. ¡Enciende el horno y prepara tu propia Cazuelita de Pepe Filloa hoy mismo! Suscríbete a nuestra newsletter gastronómica para recibir las mejores joyas de la cocina tradicional directamente en tu correo y comparte este artículo con tus amigos «foodies» que aman los sabores auténticos.


