Las Tortillas de Gabino es un restaurante familiar situado en el barrio de Chamberí (C/ Rafael Calvo, 20) especializado en la tortilla de patata y platos tradicionales actualizados. Inspirados en la receta original del chef Gabino (de La Ancha de Velázquez, años 60) y gestionado por dos hermanos, sus dueños mantienen viva la cocina madrileña de siempre con un toque moderno. La guía Michelin le otorga un Bib Gourmand por su buena relación calidad-precio y destaca su menú “tradicional actualizado” con una excelente selección de tortillas, siendo las más populares la clásica Velazqueña y la Trufada. En resumen, es un local con vocación de atender a todo tipo de público (parejas, familias, foodies y turistas) que busca disfrutar un ambiente informal, donde reina la tortilla como estrella.
Ambiente y servicio
El local recibe a los clientes con un recibidor cálido, lámparas originales (al estilo DIY con botellas recicladas) y un salón contemporáneo que comunica con una cocina abierta. Hay además un pequeño reservado y una cava acristalada que añaden un aire acogedor. En general, los críticos y comensales coinciden en que la decoración es agradable y el ambiente relajado: resulta cómodo tanto para una cena romántica como para quedar con amigos o con la familia. El servicio suele ser descrito como muy atento y educado. Numerosos comentarios en línea resaltan la amabilidad del personal y su eficiencia, valorándolo con puntuaciones muy altas (Google da una nota media de 9,0 sobre 10).
Sin embargo, se recomienda reservar con antelación, especialmente fines de semana, pues el local tiende a llenarse rápido. Algunos clientes señalan también que, dada la popularidad del sitio, se forman colas o esperas en hora punta. En cuanto a precios, la familia responsable asegura calidad, aunque varios comensales coinciden en advertir que el ticket puede ser elevado en comparación con otros bares de tapas: por ejemplo, uno de los críticos indica que pagaron alrededor de 38 € por persona y que “la calidad es evidente, pero los precios son un pelín altos”.
Especialidad: tortilla de patata casera
Como su nombre indica, la tortilla de patata es la gran protagonista. En la carta aparece la Velazqueña (tortilla clásica de patata y cebolla) junto a siete versiones originales. Entre ellas destacan recetas creativas como la tortilla de Torta del Casar (con queso extremeño), la Tortilla Pulpo a la Gallega, la Trufada, y combinaciones con callos, gambas, o con patatas chips y salmorejo. Cada una se elabora cuidando el punto de cuajado jugoso y generoso en ingredientes, siguiendo la tradición familiar.
La experiencia gastronómica comienza a menudo con entrantes al estilo de tapas generosas: croquetas caseras (jamón o boletus), bombón de foie caliente, o cogollos con ventresca. Luego llegan las tortillas, habitualmente acompañadas de pan y alioli casero. Tras probar varias, muchos críticos coinciden en que la Tortilla Velazqueña y la de Torta del Casar son “imprescindibles”. La tortilla Trufada genera opiniones divididas: mientras para algunos es “exquisita” e intensa, otros la encuentran algo blanda en aroma. Para terminar, de postre es casi obligatorio el flan de queso brie casero, cuya textura crema-suave suele recibir alabanzas. En definitiva, el menú sorprende por su variedad de tortillas y el buen nivel de los acompañamientos, ofreciendo un recorrido por sabores clásicos renovados.
Recomendaciones culinarias
- Entrantes y tapas: Croquetas de jamón ibérico o boletus, bombón de foie, anchoas de Castro Urdiales o escalibada.
- Tortillas de autor: Velazqueña (patata y cebolla), Trufada, Torta del Casar, Pulpo a la Gallega, entre las imperdibles.
- Postres caseros: Destaca el flan de queso brie y tartas elaboradas; simple pero delicioso cierre de comida.
Opiniones de clientes
Las opiniones recopiladas en Google Maps y otras plataformas reflejan una alta satisfacción general. Gastroranking le asigna una media de 8,8/10 basada en 4.340 reseñas, mientras que en Google la nota ronda 9,0. Muchos reseñistas conceden la máxima puntuación y subrayan lo “espectacular” de la experiencia: “Todo genial. Comida de diez, la tortilla un must claro. Servicio atento y educado”; “El personal muy atento y amable, la comida excelente… Muy recomendable”. Entre los elogios se repite que la calidad de los ingredientes es notable y que platos sencillos como la clásica de patata sorprenden por su sabor auténtico. Algunos viajeros internacionales también la recomiendan como visita obligada en Madrid para probar un plato típico tratado con creatividad.
No obstante, en una reseña cordial se recuerda que la ausencia de medias raciones puede ser un inconveniente: “es una pena que no haya raciones más pequeñas para probar más variedad”. Esto coincide con quien apuntó que “la cena habría estado mejor si no fuera por los 38 € por persona… los precios son algo altos para la elaboración”. En síntesis, los usuarios destacan principalmente la buena cocina casera y el trato familiar, dejando como pequeños apuntes a mejorar el precio y la necesidad de reservar con antelación.
Aspectos destacados
- Cocina sabrosa y casera: la calidad de las tortillas y tapas es sobresaliente, a menudo descrita como “de diez”.
- Ambiente agradable: local moderno y acogedor, ideal para grupos o parejas; ambiente animado pero sin estridencias.
- Servicio atento: el equipo familiar suele atender con cortesía y rapidez, recibiendo halagos en numerosas reseñas.
Aspectos a mejorar
- Relación calidad-precio: algunos comensales consideran los precios algo elevados respecto al tamaño de las raciones.
- Tamaño de las raciones: no hay opciones medias, lo que dificulta probar muchas tortillas en la misma visita.
- Horarios y reservas: como muchos sitios populares, suele llenarse en fin de semana, por lo que se recomienda reservar para evitar largas esperas.
Conclusión
En conclusión, Las Tortillas de Gabino ofrece una experiencia auténtica de la cocina española clásica con toques modernos. La estrella indiscutible son sus tortillas de patata artesanas en sus múltiples versiones, acompañadas de buenos entrantes y postres tradicionales. El ambiente acogedor y el servicio cercano suman puntos para que sea un plan atractivo tanto para madrileños foodies como para visitantes extranjeros que buscan un rincón típico con calidad y garantía. Si bien el precio por persona puede ser elevado en comparación con un bar de tapas cualquiera, la mayoría de clientes piensa que la calidad de la comida lo justifica y acaba recomendando el restaurante sin reservas. En definitiva, es un establecimiento que “se llena de familias por su ambiente acogedor” y que deja un recuerdo grato: sus tortillas caseras, servidas al punto perfecto, bien merecen la visita.


















